Brotó de sus labios un 'te quiero'
y la sangre en velero por mis venas
navegó a toda vela
hasta alcanzar puerto.
No hay dioses en el cielo
que hayan sentido algo así.
Doy fe, es cierto.
Ventila el parnaso,
hoy es noche de luna llena
y los poetas querrán
olvidar el futuro.
Huirán de la muerte
una noche más
y la llama seguirá ardiendo.
Ardiendo en vuestra mente.
Si quieres hacerlo, hagámoslo bien.
Yo te ato, tú me matas.
Yo te amo, tú me olvidas.
Yo te escribo, tú me esquivas.
No quieras saber el final…
Buscarás en otro latido
lo que no supo darte el mío.
Volverás a ser feliz
el día que dejes de huir del frío
y de la soledad.
No me hables de amor
ni de perfumes caros.
No quieras saber mi nombre.
No quieras saber lo que pudo haber sido
y sin embargo…no fue.
No me perdones la vida,
hoy pagaré por mis pecados.
Justos por pecadores.
Hijos de puta.
A cada rey su trono.
A pesar de las palabras te entiendo,
cuando olvido el hecho de seguir vivo.
Cuando dejo de sembrar dudas
y en la calle está lloviendo;
cuando dicen que has caído
y todos miran hacia el suelo,
yo simplemente sonrío
y alzo la vista al cielo.
A pesar de las palabras te entiendo,
cuando el reloj de sol
deja de dar cuerda a la luna,
en esa hora en la que tú
dices estar muerto;
cuando las putas son ellas,
y los malos ellos.
Cuando los cuentos de ayer
a día de hoy no son más que eso.
A pesar de las palabras te entiendo,
cuando la vida te da la espalda
y las manos abiertas están vacías,
tan frías como el averno;
cuando el grisú inunda tus sueños
en minas que resultaron no ser de oro,
cuando atado a un globo
un niño creía ser rey del mundo.
En tiempos en los que las personas
mueren en favor de la gente,
sabe dios, y juro por él que soy ateo,
que a pesar de las palabras, te entiendo
Cuando yo siento,
y más aún cuando siento lo que escribo,
puedo sentir el latido, tu latido,
aún a riesgo de perder el sentido,
aquí junto al mío.
Cuando yo siento,
olvido el hecho de seguir vivo,
y me pierdo en el tiempo
y corto las venas al teléfono
y tapio las ventanas al cielo
y condeno a volar a ras de suelo
a los pájaros de fuego
que hechos cenizas
vienen a morir aquí.
Cuando yo siento,
tú ya estás demasiado lejos
visando tu sonrisa
en la frontera del sueño,
y son otros labios los que te rezan
y otras manos las que te rozan
y son mis ojos lo que te ven
entregando tu cuerpo
a cualquier miserable.
Cuando yo siento,
aunque tú no lo creas,
aún duele más la vida…
y las mañanas del lunes
y las tardes de domingo
y las sábanas frías,
que lejos de regalar una caricia
ofrecen tan solo un desvelo,
un escalofrío, un anhelo,
una mano vacía,
una mirada de hielo.
Cuando yo siento,
y más aún cuando siento lo que escribo,
tengo la certeza de estar vivo
en este mundo nacido de un útero muerto.
Y a pesar de que los días se antojen eternos,
los años vuelan en seguida,
y la vida se va consumiendo
mientras el escenario gira.
Y es entonces cuando cae el telón
y la compañía se retira,
llorando entre bambalinas
por vivir una y mil vidas
viéndose morir al término
entre aplausos.
Cuando yo siento…
| Febrero 2010 | ||||||||||
| L | M | M | J | V | S | D | ||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | ||||
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | ||||
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | ||||
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | ||||
|
||||||||||