Nubes de paso.

Publicado en por Alberto Rodríguez Garduño

Nunca me ha gustado el café de la estación,
con ese sabor a despedida
-a nubes de paso-,
ni el ruido de los pasos de su ausencia
sobre el suelo del ruiseñor.

Cada día duele más escribir,
vivir, y recordar a los que se fueron.

Si quisiera veros, cerraría los ojos.

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