Si te vas...

Publicado en por Alberto Rodríguez Garduño

Tus ojos esconden algo que los míos no alcanzan a ver.
Empieza a oscurecer y no sé dónde está el norte.
Aunque a nadie le importe, siempre te quise querer,
a pesar de que me hicieras parecer el bufón de la Corte.

Volvería a equivocarme si pudiera volver a empezar.
Dejé de rezar la noche en que me diste tu nombre.
Que nadie se asombre, ni puedo ni quiero volver a llorar,
ni saborear las lágrimas de aquel niño que quiso ser hombre.

Esta es la única forma que tengo de demostrarte mi amor.
No tengo valor para decirte adiós, ni demasiado dinero.
Tan sólo sé que te quiero, y que soy dueño de mi dolor,
del sabor de la tristeza de las flores de invernadero.

Si te vas para no volver, no volveré a poblar de sueños
otro balcón que no sea el mío o el de mi soledad.
A decir verdad, cada vez duelen más los otoños,
incapaces de desnudar los madroños de la felicidad.

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