Te quiero
Muerto en vida
cuando tu sonrisa,
campo a través
con el viento,
galopa hasta perderse
para fundirse con el sueño.
Dónde mi vista se evapora
como el agua en el desierto,
dónde mis manos acarician
el aliento de tu ausencia,
dónde la vida oscurece
el cruel paso del tiempo.
Y a mi me duele el pecho,
el alma, el corazón,
los brazos, la mirada,
la vida y el aliento.
Porque un segundo
a sabiendas
de que estás sufriendo,
es peor que arder en la hoguera,
que morir a fuego lento.
¡Qué sabe de amor
el mundo entero!
¡Qué sabe el mundo
lo que siento!
Cuando me desangro en silencio,
y solo quiero decir: ‘te quiero’.
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